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Fútbol internacional

Lo que sigue después de Holanda

Porteros insultantemente malos, defensas más blandas que mantequilla horneada y equipos humildes lanzados al ataque sin complejos ni conciencia del ridículo. Eso es a día de hoy la Eredivisie: la decimocuarta liga más poderosa de Europa, de acuerdo al coeficiente UEFA. La selección de los Países Bajos, mal llamada Holanda, ha pagado las consecuencias de semejante hundimiento.

Ciertamente estamos hablando de una liga de desarrollo, una escuela cuyos graduados honoris causa no salen con herramientas para defenderse en el mundo real.

El joven marroquí Mouinir El Hamdaoui anotó más de 50 goles con el AZ Alkmaar antes de fracasar en Fiorentina y Málaga.

El chico marfileño Wilfried Bony marcó 37 veces en su última temporada en el Vitesse, antes de dar el salto a la Premier League, donde el Manchester City sepultó su carrera. Lo mismo le ocurrió al escuicncle sueco John Guidetti tras romperla en el Feyenoord.

El chavo peruano Jefferson Farfán era el Hirving Lozano de hace 10 años. Tras ser la figura del PSV hizo carrera en el Schalke 04, pero nunca despegó realmente. El crío húngaro Balasz Dzsudzsak tomó su estafeta como estrella del club de Eindhoven. A continuación se fue a perder a Rusia. 

El chamaco norteamericano Jozy Altidore hizo los goles que quiso en el AZ Alkmaar. El Sunderland se lo llevó y entonces marcó una vez en dos años.

El adolescente turco Enes Unal anda de tumbo en tumbo en la liga española tras asombrar con su futbol en Breda y Twente.

El serbio Mateja Kezman, el brasileño Afonso Alves, el islandés Alfred Finnbogasson, el italiano Graziano Pelle, el sueco Samuel Armenteros, el tico Bryan Ruiz… la lista de perfiles similares y desenlaces idénticos no tiene suficiente espacio en este pedacito de papel. 

Los que cuentan las historias de éxito de Romario y Ronaldo, y su trampolín del PSV al estrellato suprimen los últimos 20 años de volantes ofensivos y delanteros que, tras triunfar en la Eredivisie saltaron al vacío. Luis Suárez, Christian Eriksen y Dres Mertens son las únicas historias de éxito.