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Rayos y cementellas

Necaxa nació grande. Fundado por los dueños de una planta eléctrica en Puebla, saturó sus vitrinas de éxitos tan pronto como el equipo se asomó a Primera Fuerza. Instalados en Ciudad de México, los electricistas arrasaron a sus rivales en la década de los Treinta. Años después, tras atravesar una prolongada sequía de éxitos, dejaron el Estadio Olímpico de la Ciudad de los Deportes, hoy llamado Estadio Azul, para mudarse al Estadio Azteca. Paulatinamente su numerosa afición le dio la espalda, hasta convertir al Necaxa en uno de los tres clubes con peor promedio de asistencia del futbol mexicano. Poco ayudó la final de la temporada 1993-94, cuando gracias a un excelso marcaje personal del ‘Cuchillo’ Herrera sobre Julio Zamora, el Necaxa venció al Cruz Azul. Ni siquiera jugar (y ganar) contra el Real Madrid en el Mundial de Clubes evitó el abandono. Hoy resulta conmovedor que equipos capitalinos en el exilio como Atlante y Necaxa, vengan al Estadio Azul y les llenen el campo. Los Rayos humillaron a la Máquina anoche en la Copa MX, pero eso no tiene ninguna importancia… comparado con la moraleja de esta historia: Como te ves me vi…

Cruz Azul nació grande. Fundado por los dueños de una planta cementera en Hidalgo, saturó sus vitrinas de éxitos tan pronto como el equipo se asomó a Primera División. Instalados en Ciudad de México, los cementeros arrasaron a sus rivales en la década de los Setenta. Años después, tras atravesar una prolongada sequía de éxitos, dejaron el Estadio Azteca para mudarse al Estadio Azul, antes llamado Estadio Olímpico de la Ciudad de los Deportes. Paulatinamente su numerosa afición le dio la espalda, hasta convertir al Cruz Azul en uno de los tres clubes con peor promedio de asistencia del futbol mexicano. Poco ayudó la final de la temporada 1993-94, cuando gracias a un excelso marcaje personal del ‘Cuchillo’ Herrera sobre Julio Zamora, el Necaxa venció al Cruz Azul. Ni siquiera jugar (y perder) contra el Real Madrid en el Mundial de Clubes evitó el abandono. Hoy resulta deprimente que equipos capitalinos en el exilio como Atlante y Necaxa, vengan al Estadio Azul y les llenen el campo. Los Rayos humillaron a la Máquina anoche en la Copa MX, pero eso no tiene ninguna importancia… comparado con la moraleja de esta historia: …como me ves te verás.